domingo, 13 de mayo de 2012

DIRCOM en Lima




Dircom es una entidad profesional que agrupa a los directivos de comunicación de las empresas e instituciones más importantes en España, así como a los máximos responsables de las consultoras de comunicación. Tienen como visión valorizar la Comunicación y a ellos mismos en las organizaciones


Este jueves 26 de abril, se presentará en la Sala Ventana Indiscreta, ubicada en la facultad de Comunicación de la Universidad de Lima. Estarán presentes Lilian Zapata  (miembro de DIRCOM PERÚ y directora de la revista Imagen y Comunicación), Carlo Reyes Cesti  (Gerente de Comunicación y de la Fundación BBVA Continental del Banco BBV Continental), César Cárdenas (consultor en temas de comunicación corporativa – Efecto Estrategia).


Estos expositores abordaran temas como: 1) la concepción del DIRCOM, 2) El rol que cumple en una empresa, 3) las posibilidades de gestión de la comunicación corporativa con la implementación de una DIRCOM, 4) Las tendencias de desarrollo del DIRCOM en el Perú y otros países, 5) Los retos y oportunidades que se le presentan a la gestión de la comunicación corporativa.


Es importante que un alumno de comunicación asista, pues estará recibiendo conocimiento de personas que ya conocen el campo laboral donde se desempeñará en el futuro. 

La piedra



Una noche, un joven intentaba terminar de escribir un cuento que había estado trabajando desde hace mucho. De pronto, escuchó un maullido. Se dirigió hasta la ventana y se encontró con un gato que estaba en el techo de la casa de al lado.


Como no le permitía concentrarse, lo espantó y regresó a continuar con su trabajo. Al rato, se le volvió a escuchar. Desesperado, miró hacia su escritorio y tomó el pisapapeles que le había regalado su abuelo. Caminó a la ventana y lo arrojó hacia el animal; no se volvió a escuchar el maullido jamás.


Al día siguiente, fue a la casa de al lado a recuperar el pisapapel. Tocó la puerta y una anciana salió a atenderlo. Él le informo el porqué de su visita y ella accedió a ayudarlo. En la azotea no encontró nada. Buscó en el patio y tampoco. En toda la casa, nunca encontró nada. El obsequio de su abuelo había desaparecido.


Ha pasado cinco años. El joven publicó su cuento y tuvo mucho éxito. Ahora vive en Paris, en el barrio latino. Una tarde, aburrido de estar en casa, decidió salir a caminar por las calles parisinas. Caminaba lentamente, observando, con mayor atención de la habitual, todo su entorno.


Caminó sin destino hasta que tropezó con una tienda que le llamó la atención. Comenzó a observar los objetos y, de pronto, se quedó petrificado al observar una piedra en la exhibición. Llamó al gerente inmediatamente. Cuando éste llegó, el joven le preguntó cómo lo había conseguido. “Esa piedra ya estaba ahí cuando yo comencé a trabajar”, le dijo. Increíble, era el pisapapeles que le regaló su abuelo.